martes, 17 de marzo de 2009


me gusta esa foto :)

valen♥


A quién van a engañar ahora tus brazos?
A quién van a mentirle ahora tus labios?
A quién vas a decirle ahora "te amo"?
Y luego en el silencio le darás tu cuerpo
Detendrás el tiempo sobre la almohada
Pasarán mil horas en tu mirada
Sólo existirá la vida amándote
Ahora quién?
Y quién te escribirá poemas y cartas?
Y quién te contará sus miedos y faltas?
A quién le dejarás dormirse en tu espalda?
Y luego en el silencio le dirás "te quiero"
Detendrás su aliento sobre tu cara
Perderá su rumbo en tu mirada
Y se le olvidará la vida amándote
Ahora quién?
Ahora quién, si no soy yo?
Me miro y lloro en el espejo y me siento estúpida
Ilógico, y luego te imagino todo regalando el olor de tu piel
Tus besos, tu sonrisa eterna y hasta el alma en un beso
En un beso va el alma
Y en mi alma está el beso que pudo ser.
A quién le dejarás tu aroma en la cama?
A quién le quedará el recuerdo mañana?
A quién le pasarán las horas con calma?
Y luego en el silencio deseará tu cuerpo
Se detendrá el tiempo sobre su cara
Pasará mil horas en la ventana
Se le acabará la voz llamándote
Ahora quién?
Ahora quién?

viernes, 13 de marzo de 2009

ai mi cara : ahi en el aeropuerto con mi hermanote ♥

miércoles, 11 de marzo de 2009


Penelope, con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón,
y su vestido de domingo.
Penelope, se sienta en un banco del anden
y espera a que llegue el primer tren
meneando el abanico.
Dicen en el pueblo
que un caminante paro su reloj
una tarde de primavera.
-Adiós amor mío, no me llores, volveré
antes que de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mi, volveré, por ti.-
Pobre infeliz, se paró tu reloj infantil
una tarde plomiza de abril
cuando se fue tu amante.
Se marchito, en tu huerto hasta la ultima flor
no hay ni un sauce en la calle mayor
para Penelope.
Penelope, tristes a fuerza de esperar
tus ojos parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.
Penelope, uno tras otros los ve pasar
mira sus caras, les oye hablar
para ella son muñecos.
Dicen en el pueblo
que el caminante volvió
la encontró en su banco de pino verde.
La llamó;
- Penelope, mi amante fiel, mi paz.
Deja ya, de tejer sueños en tu mente.
Mirame, soy tu amor, regresé.
Le sonrio, con los ojos llenitos de ayer,
no era asi su cara ni su piel.
Tu no eres quien yo espero.
Y se quedo con su bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación,
sentada en la estación.